10 Sep

Los diplomados: ¿qué son y para qué sirven?

Vivimos en medio de una auténtica revolución científica y tecnológica, que a su vez genera constantemente nuevas formar de ser, de saber y de saber hacer. Los avances van a un ritmo más rápido que el de la educación formal, por eso la actualización de conocimientos se ha convertido en una auténtica necesidad. Si un profesional no se actualiza, es posible que en el término de unos cuantos años ya no tenga suficientes herramientas para ejercer su carrera con eficiencia. 

Los diplomados son una respuesta a esa necesidad de formación permanente. A veces también llenan vacíos en áreas que no son cubiertas por la educación formal. 

Los diplomados 

Los diplomados son cursos que tienen una duración de entre 80 y 120 horas. Generalmente los ofrecen las universidades, aunque en algunas ocasiones también son impartidos por los gremios o diferentes instituciones públicas y privadas, este tipo de formación gira en torno a temas muy específicos, que sirven para complementar o ampliar una determinada área del conocimiento.  Las universidades y las diversas instituciones programan diplomados cuando advierten que hay algún cambio o novedad en un área del conocimiento y es necesario llenar el vacío de formación en ese aspecto. 

Hay campos en los que la oferta de diplomados es muy frecuente, como es el caso de las Tecnologías de la Información, de la Administración de Empresas o el Derecho. Dado que la legislación siempre está en proceso de cambio y que los modelos empresariales son muy dinámicos, se presenta una oferta continua en esas áreas. 

Los diplomados generalmente están destinados a egresados de carreras universitarias, aunque no siempre exigen un título para cursarlos, estos programas a veces también se destinan a no profesionales y buscan aportar algún tipo de conocimiento práctico a quienes se han formado empíricamente o están interesados en desarrollar un oficio determinado, por ejemplo, hay diplomados en caricatura, en gestión cultural o en escritura creativa. En ese caso, ofrecen la formación básica para que alguien pueda iniciarse en esas actividades, o ampliar sus conocimientos de las mismas. 

¿Sirven o no los diplomados?

Los buenos diplomados son bastante útiles para mejorar el desempeño profesional. Aportan conocimientos prácticos y herramientas puntuales que permiten estar al tanto de los principales avances en una profesión, los diplomados también suman puntos dentro de la calificación de idoneidad profesional, en las convocatorias laborales que hacen las entidades del Estado. La acumulación de un buen número de diplomados equivale prácticamente a un postgrado. 

Así mismo, dentro de un currículum los diplomados son prueba fehaciente de profesionalismo. Solo un profesional comprometido con su área de trabajo tiene la voluntad de mantenerse actualizado, de hecho, en ocasiones es un diplomado el que determina quién debe ser elegido para un empleo determinado. Si se trata de una labor específica, que requiere de conocimientos expertos, el candidato que tenga un plus de formación en esa área tendrá mayores posibilidades de quedarse con el cargo. 

Hay que tener en cuenta que es la misma dinámica del mercado laboral la que origina la necesidad de programar los diplomados, un ejemplo de ello es lo que ha ocurrido con la comunicación social y las redes sociales. Muchas empresas ya no buscan comunicadores sociales a secas, sino que andan a la caza de “Community managers”, un oficio que por lo general se aprende a través de diplomaturas. 

Lo importante es estar atentos a la dinámica de cada profesión. Y, en lo posible, hacer al menos un diplomado al año. De este modo siempre se estará a la vanguardia en un área del conocimiento. 

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